LA JODÍA TECNOLOGÍA…

Van los rusos y han leido mi blog. Si no existiera tanta innovacion tecnológica suelta por ahí no tendría estos problemas, leches, y mi dignidad como alumna estanfordesa estaría en mejor consideración.

Los rusos han desembarcado ya en las tierrass del Valley y son, ciertamente, muy majos. Percibiréis a partir de ahora que hablo magníficamente de ellos, fundamentalmente porque me leen. Y, es más, me entienden.  Y, eso, me ha causado ya unos problemillas.  

Llegaron el otro día a hacer aquí su Final Presentation. El objetivo de la clase de Recreating Silicon Valley es que les ayudáramos a lanzar sus productos tecnológicos en el Valley. Ellos ya tenian la mayor parte de sus prototipos desarrollados, gracias a Dios, porque si llega a ser por nuestro equipo, el pobre Ilya se hubiera quedado en los bares moscovitas sine die.

El pasado jueves en lugar de nuestra clase habitual, ellos presentaban sus proyectos ante un grupo de VCs. Los VCs son los Venture Capital, los capos que dan la pasta, vamos y, en general, también dan mucho miedo.

Tras dos meses de hablar con Ilya por Skype, me hacía a mi como ilusión conocerle y, hete aqui, que cuando llego saluda con aquesta frase  ”conoces los traductores on line, ¿verdad?”. Yo no sabía si esto era un saludo típicamente moscovita o era una especie de código de buenrrollismo entre emprendedores, así que respondí afirmativamente con la mayor naturalidad que pude,  como si hablar del Google Translator fuera lo primero que digo a mi madre cada vez que le llamo por teléfono. 

Con mi rubiedad instalada en la normalidad impostada, los rusos continuaron: “es que hemos leido tu blog”. ZAPATIESTAAASS!!! Ahí ya sí que casi me caigo de la silla, porque, sí, efectivamente, Yo había escrito sobre los rusos. Mi cara era todo un poema y, mientras mi rojedad facial tomaba un cariz más que preocupante, trataba de repasar mentalmente, ¿qué leches dije sobre ellos en el post? ¿Mal, bien? ¿Les puse a parir? En realidad, sólo era consciente del escarnio de la rubia tonta del grupo, pero claro, con estos deditos que van tan rápidos, cualquiera sabe de lo que soy capaz…

Si esto hubiera ocurrido en España tienes dos opciones: o cabrearte mucho y montarle un cristo muuy grande a la rubia, o reirte un rato y tomarte unos vinos haciendo bromas al respecto. En Rusia no.

Ilya y el resto del equipo estaban allí sentaditos, serios pero no cabreados, obligándome a que, además, reconociera ante el resto de mi grupo que, sí, efectivamente, había escrito sobre ellos sin escrúpulos.

He de decir con orgullo de madre pantojil que mis rusos arrasaron ante los VCs, y que su proyecto causó furor. Cuando terminó la sesión mi Ilya me preguntó, “Entonces, ¿la rubia tonta no ha venido?”, con un esbozo de sonrisilla. Creo, que en el fondo, les ha hecho un poco de gracia…

PD: Ilya, no hagas caso a todo lo que traducen estas máquinas, que seguro que hay un montón de lost in translation….