PERDONÉNME QUE NO LES HAGA CASO, ES QUE ESTOY ESTRESADA

Me he quedado estos días al cargo de mi casa paloaltesa y esto me produce un estrés que ha reavivado en mis los nervios de mis examénes escolares.
Mi hogar en el Valley me gusta mucho, ciertamente, pero lo comparto con más gentes, uno de los cuales es Él, mi roommate rarillo, tirando a quisquilloso. Dejémosolo ahí porque, tras mi capítulo con los rusos, me he dado cuenta de que el Google Translator puede arruinarme la vida. Mi quisquilloso chicagués es el encargado de tenernos la casa perfectamente ordenada, cada planta en su momento de floración perfecto, la piscina sin un sólo mapache…
En este hogar todo sigue un orden estricto y nadie deja ni una sola cucharilla fuera de su lugar. Una simple roncha de café en la encimera implica varios mails de reprimenda del chicagués. Quemar las palomitas en el microhondas implica dos semanas con un cartel gigante en la cocina que recuerda tu maldad. Así somos en el hogar paloaltés.
Resulta que mi quisquilloso se casa la semana que viene y, aunque tras la boda regresa de nuevo al hogar paloaltés (yaaa, si ya os decía yo que era raro…) se ha visto en la obligación de partir hacia sus esponsorios, lo que me ha llevado a ponerme al frente de la casa.
En realidad, mis nuevas atribuciones pasan por regar las plantas de dos jardines, encargarme de la piscina y de la basura. A cualquiera le parecerá una banalidad, pero tratar de seguir las instrucciones del chicagués me ha llevado a este lamentable estado de nervios.
El otro día, el quisquilloso y la rubia pasamos una mañana entera en la que él me iba explicando cada tipo de planta del jardín, los segundos que debía regarla, y la posición de la manguera que esto implicaba. Y yo hacía como que entendía todo, ¡pero ni de coña! A ver, por ejemplo sé que buganvilla es 7 segundos en posición shower, y que las margaritas son 10 segundos posición Center. Pero, vamos a ver, ¡que no sé cómo se dice geranio en inglés ni reconozco la mitad de las plantas del jardín!!!
La cosa se complicó todavía más cuando pasamos al sector piscina, en el que utilizaba palabras que, por lo visto, describen útiles de limpieza piscinil. También me informó de cómo debía vestirme para evitar salpicaduras innesarias de uno de esos productos que debo utilizar y que no sé ni dónde están guardados. Porque yo seguía afirmando pretendiendo haber sido Pepito piscinas en otra vida, pero no entendía absolutamente nada. ¿Desde cuando las piscinas tienen tantos aparatos eléctricos y decenas de filtros?
El tema de la basura es como más familiar, más parecido a lo que he hecho toda mi vida, pero triplicado por cuatro, que tengo un cubo por cada tipo de reciclaje. Y ahí se lía la de dios es cristo, porque casi hay más excepciones que reglas, y eso que tengo un póster -así es mi quisquilloso, me puso un póster el primer día en la cocina para que supiera dónde tirar mis miserias-, pero no todas las basuras salen en mi póster, cachís….
En definitiva:
-Las buganvillas las tengo pletóricas, una cosa parecida a los geranios están muy flojos, tirando a tristones, y algo morado que antes resplandecía con hermosura ahora está ausente de color, por mucho que le doy nerviosamente con el shower, center y todo el resto de opciones mangueriles.
No me atrevo a bañarme en la piscina porque he sido incapaz de encontrar los botes de cloro y decenas de bichos flotan libremente -ardillas y mapaches se han graciosamente abstenido- porque no logro entender los filtros.
No encuentro las bolsas de basura reglamentarias, por lo que no puedo cambiar las que tengo ahora puestas, así que trato de no consumir absolutamente nada en el hogar.
La vida del paloaltés es dura, muy dura…
