CUANDO DEL VALLEY VUELVAS…

…Continua pedaleando por las calles madrileñas con el mismo fervor que lo hacías en Palo Alto, pero espoleada ahora por el coro de claxons y los aullidos de los taxistas.
…Sigue sonriendo a todo el que te cruces, aunque te miren anonados, convencidos de tu ciclotimia o ebriedad.
…No olvides respirar el aire fresco y vigorizante que emerge del saludable asfalto, casi similar a los jardines estanfordianos.
…Tienes la obligación moral de ser alcaldesa en Foursquare, así que haz el checking cuando entres en Alcampo y bar El Chamizo con la misma alegría y destreza que lo hacías al cruzar la puerta de Facebook o de Wine Room.
…Escruta tras cada basurilla tirada en Malasaña, porque nunca sabes si lo que corretea con destreza es un gato o un mapache nostálgico.
…Tuitea con constancia el calor que sufres bajo el pertinaz sol para que alguien se apiade de ti y te invite a tomar las aguas, porque no importa que ya no puedas flotar en tu propia piscina.
Porque, efectivamente, la rubia ha vuelta del Valley. He vuelto por mis fueros para regresar a mis quehaceres periodísticos.
Sin embargo, tras seis meses intensos –en los que, igual ya os habeis percatado, no sólo me he dedicado a estudiar en Stanford– parece que el famoso mindset del valley, se ha apoderado de mi rubiedad.
Sigo con el blog abierto, porque los proyectos en Silicon Valley también siguen abiertos e iré poco a poco contándolos.
Como si de círculos googelianos se trataran, estos son los conceptos e ideas que rondan por mi mente y que defenderé desde este lado con el total desequilibrio que me caracteriza:
#Desgin Thinking
#Emprendimiento
#Lab of new journalism
#Apps
#Entrepreneurship on new media
#Innovation
#Innovation
#Innovation
Y, avisados quedáis: nada logrará minar el buenrrollismo californiano instalado en mi persona. He aparcado la bici, pero he cogido la Vespa. Y va todavía mucho más rápido.
